México se prepara para la renegociación del T-MEC en 2026 en medio de presiones y riesgos comerciales
Especialistas advierten que la revisión del tratado podría redefinir el futuro económico de América del Norte, con posibles cambios estructurales, tensiones arancelarias y un escenario de negociación complejo.

México
31 de diciembre de 2025
Redacción
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026, se perfila como uno de los procesos económicos más relevantes para el país en los próximos años. Analistas, organismos empresariales y especialistas advierten que esta etapa podría derivar en una renegociación profunda, e incluso en la fragmentación del acuerdo trilateral hacia esquemas bilaterales.
Diversos actores coinciden en que el contexto previo a la revisión ha estado marcado por presiones comerciales, políticas y regulatorias. A lo largo de 2025, México enfrentó medidas arancelarias, cuestionamientos en materia sanitaria y energética, así como señalamientos relacionados con la agroindustria y el sistema financiero. Este entorno ha sido interpretado como un anticipo del escenario que podría marcar la renegociación del tratado.
El analista en comercio internacional Jorge Molina señala que algunos temas se discutirán de forma trilateral —como reglas comerciales, obstáculos técnicos, medidas sanitarias y fitosanitarias, así como la política hacia China—, mientras que otros podrían abordarse de manera bilateral, reflejando las diferencias estructurales entre Estados Unidos, México y Canadá.
Desde la International Chamber of Commerce México (ICC México) se advierte que el riesgo de una ruptura del acuerdo no puede descartarse. El organismo subraya que la revisión podría incluir cambios a la llamada cláusula de caducidad, lo que abriría la posibilidad de que el tratado termine sin periodos de transición, con impactos significativos en las cadenas de suministro, la inversión y el empleo en América del Norte.
Las cifras dimensionan la relevancia del acuerdo: el T-MEC representa cerca del 30% del Producto Interno Bruto mundial, con un intercambio comercial regional cercano a los 1.93 billones de dólares, además de un crecimiento del 37% en el comercio regional y un aumento del 23% en la inversión extranjera directa respecto a años previos.
México mueve sus fichas rumbo a la negociación
De acuerdo con la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el país ha comenzado a preparar su posición rumbo a la renegociación. Entre las señales destaca la aprobación de incrementos arancelarios de hasta 50% a productos asiáticos, particularmente de origen chino, una medida que se alinea con las preocupaciones comerciales de Estados Unidos.
No obstante, el sector empresarial también advierte que existen factores internos que podrían complicar el proceso, como las reformas al Poder Judicial y la eliminación de organismos autónomos, elementos que, según especialistas, contrastan con los principios de certidumbre y libre competencia establecidos en el tratado.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha señalado que uno de los principales focos de atención será la política energética, especialmente el papel de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad, áreas que han generado tensiones comerciales por posibles afectaciones a la competencia. A ello se suman observaciones en materia laboral y ambiental, puntos centrales del acuerdo.
Durante el encuentro “México en la ruta de revisión del T-MEC y el impacto de los aranceles”, el presidente del Comité Bilateral México–Estados Unidos del COMCE, Kenneth Smith Ramos, advirtió que el proceso no será sencillo y que México deberá actuar con claridad técnica y firmeza ante eventuales presiones comerciales, especialmente considerando que es uno de los principales destinos de las exportaciones estadounidenses.
Con este panorama, 2026 se perfila como un año decisivo para el papel de México dentro de la economía de América del Norte, en un escenario donde la negociación, la estabilidad y la capacidad de adaptación serán determinantes.

